El intercambio intergeneracional como nueva forma de convivencia solidaria

Existen muchos motivos por los cuales las personas mayores no quieren dejar su hogar: El apego a la vivienda propia. La permanencia en su entorno social. Libertad para programar su actividad diaria, etc. Como respuesta a esta situación están surgiendo nuevas formas de convivencia. Una iniciativa muy interesante es la que promueveen Madrid la Fundación […]

Existen muchos motivos por los cuales las personas mayores no quieren dejar su hogar:

  • El apego a la vivienda propia.
  • La permanencia en su entorno social.
  • Libertad para programar su actividad diaria, etc.

Como respuesta a esta situación están surgiendo nuevas formas de convivencia. Una iniciativa muy interesante es la que promueveen Madrid la Fundación Diversitas y la Asociación Provivienda: Compartiendo Casa, Compartiendo Vida.

Se trata de un proyecto de intercambio intergeneracional que ofrece una alternativa a los mayores que viven solos a través de la convivencia en sus hogares con personas que no tienen acceso a una vivienda; proporcionándoles un alojamiento digno y adecuado a sus necesidades y posibilidades.

Consiste en que la persona mayor ofrece su vivienda habitual para compartirla con familias o personas que, por alguna razón, tienen dificultades para acceder a una vivienda en el mercado libre del alquiler.  A cambio del alojamiento, la persona o personas que entran a vivir en la casa acompañarán en el hogar y ayudarán a la persona mayor en sus tareas diarias, creándose un espacio de convivencia beneficioso para ambas partes:

Por un lado, se facilita el acceso a la vivienda a personas o familias en situación de vulnerabilidad social.

Por otro lado, se mejora la calidad de vida de las personas mayores.

La finalidad de esta actividad de intercambio intergeneracional es aprovechar las potencialidades de ambos grupos de población y desarrollar un espíritu solidario, fomentando la creación de vínculos de apoyo intergeneracional e intercultural. Siendo las personas destinatarias del proyecto las siguientes:

  • Personas mayores de 65 años que viven solas.
  • Personas que, aunque cuentan con ingresos propios para la cobertura de las necesidades básicas, tienen dificultad para alquilar una vivienda debido a la precariedad de los ingresos.

La convivencia se desarrolla a través de un marco jurídico en el que se garantizan las condiciones de la misma (duración de la convivencia, mantenimiento y conservación de la vivienda, funciones de acompañamiento a la persona mayor, etc.).

Este proyecto es un ejemplo de iniciativa que promueve y fortalece las relaciones solidarias entre las generaciones, teniendo presentes las necesidades específicas de los más mayores y de las personas de otras edades.

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