Tomar mucho líquido, imprescindible para la dieta veraniega

Las personas mayores son muy vulnerables a las altas temperaturas propias de los meses de verano, por este motivo, es recomendable que adapten su alimentación a una dieta veraniega con alto contenido en agua, para compensar la pérdida de líquido que se produce pero sin variar el aporte energético diario. Expertos recomiendan comer alimentos de temporada […]

Las personas mayores son muy vulnerables a las altas temperaturas propias de los meses de verano, por este motivo, es recomendable que adapten su alimentación a una dieta veraniega con alto contenido en agua, para compensar la pérdida de líquido que se produce pero sin variar el aporte energético diario.

Expertos recomiendan comer alimentos de temporada porque son más fáciles de asimilar y aportan un mayor número de nutrientes, vitaminas y minerales adecuados para cada época del año, como por ejemplo la sandía, la calabaza, el melón o la zanahoria.

Es recomendable evitar alimentos grasos como guisos o caldos porque el tiempo de digestión se prolonga y puede interferir en actividades de tiempo libre, así como elevar la temperatura corporal.

El aporte calórico diario debe mantenerse alrededor de las 1.800/2.000 kcal/día y, si se realiza ejercicio físico, debe de adoptarse una dieta adecuando, incluso consultando con especialistas si fuera necesario.

Los líquidos son el elemento básico en la dieta. Con las altas temperaturas, el cuerpo elimina calor por medio de la transpiración, para regular la temperatura corporal, perdiendo agua. Por eso es tan importante mantener una correcta hidratación.

Las frutas y verduras tienen un elevado contenido de agua y otros nutrientes esenciales para el organismo, saciantes del hambre y la sed y mantienen la piel hidratada.

Para evitar golpes de calor, mareos y desmayos, los expertos recomiendan a las personas mayores ingerir líquido a pesar de no tener sed, y distribuir los alimentos en cuatro comidas diarias: desayuno, comida, merienda y cena; y dos complementarias: media mañana y media tarde. Esto favorece a un buen funcionamiento del organismo y evita correr riesgos innecesarios.

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