Mayores en la sociedad

Naciones Unidad, en la Asamblea sobre Envejecimiento, reconoce que el mundo está experimentando una transformación demográfica sin precedentes y que en el año 2050 las personas de más de 60 años aumentarán de un 10% a un 21%, con un incremento mayor en los países en desarrollo. En muchos países industrializados habrá más abuelos que […]

Naciones Unidad, en la Asamblea sobre Envejecimiento, reconoce que el mundo está experimentando una transformación demográfica sin precedentes y que en el año 2050 las personas de más de 60 años aumentarán de un 10% a un 21%, con un incremento mayor en los países en desarrollo.

En muchos países industrializados habrá más abuelos que nietos. Sí, has leído bien. El sector adulto mayor ganará en número a la población infantil

Con el envejecimiento se evidencia la velocidad del cambio en la estructura por edades de las poblaciones, producto de modificaciones en el comportamiento de la fecundidad después de los años sesenta, de cambios en los patrones de mortalidad con la polarización epidemiológica, los avances en salud pública y las migraciones internas e internacionales.

La naturaleza sociodemográfica del proceso de envejecimiento se hace evidente en sus causas y consecuencias, con efectos sobre el consumo, el ahorro, la inversión, la distribución del ingreso, la flexibilidad de la mano de obra, la oferta de servicios de variada índole, cambios en las relaciones intergeneracionales, la equidad social y de género, la gestión económica y sociopolítica, entre otros aspectos.

 

Corresponde al Estado, a través de sus entidades y bajo el ámbito de sus competencias:

  1. Garantizar la provisión de servicios y programas integrales de atención, promoción y prevención en salud mental para los adultos mayores en instituciones públicas y privadas.
  2. Proponer acciones tendientes a la elevación de calidad y especialización de los servicios de la salud que prestan al adulto mayor.
  3. Desarrollar acciones permanentes de educación y capacitación en la prevención y el autocuidado.
  4. Evaluar y fortalecer el funcionamiento de los programas de apoyo alimentario y de medicamentos gratuitos.
  5. Acompañar y monitorizar el proceso hacia la conformación de la pensión justa y equitativa a las necesidades de los adultos mayores que permitan una vida digna.
  6. Evaluación permanente a la calidad de los servicios prestados en los centros de cuidados prolongados para los adultos mayores (centros de protección social, casas, etc.).
  7. Ampliar las coberturas de acceso a los servicios de salud y bienestar social de acuerdo a las necesidades presentadas por el adulto mayor.
  8. Generar mecanismos eficaces para la vigilancia y control de las instituciones prestadoras de servicios al adulto mayor.
  9. Crear programas especiales en detección oportuna y tratamiento temprano de enfermedades crónicas entre los adultos mayores, así como de cuidado y auxilio a quienes tienen discapacidades funcionales.
  10. Crear programas de salud, asistencia social y bienestar dirigidos a atender las necesidades de las personas en las diferentes etapas del ciclo de vida, mediante medidas preventivas y de promoción de la salud y actividades que generen un envejecimiento saludable.
  11. Generar, fortalecer y fomentar especialidades médicas y asistenciales para adultos mayores en geriatría y gerontología.
  12. Generar capacitaciones para cuidadores formales e informales de adultos mayores.
  13. Desarrollar servicios amplios de atención de la salud mental que comprendan desde prevención hasta la intervención temprana, la prestación de servicios de tratamiento y la gestión de los problemas de salud mental de los adultos mayores.

 

[Tweet “Ahora y más que nunca, nuestros mayores cuentan y mucho en la sociedad. Recuerda: ¡El Mundo es Senior!”]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *