Cohousing, una alternativa de vida para nuestros mayores activos

Las viviendas colaborativas o cohousing son un modelo de convivencia basado en modelos de cooperación y colaboración entre sus “co-residentes”. Estos modelos se basan en la creación de una cooperativa que es la encargada de gestionar las diferentes propiedades (terreno, viviendas…). De esta manera se asegura la participación equitativa de todos los socios de dicha […]

Las viviendas colaborativas o cohousing son un modelo de convivencia basado en modelos de cooperación y colaboración entre sus “co-residentes”. Estos modelos se basan en la creación de una cooperativa que es la encargada de gestionar las diferentes propiedades (terreno, viviendas…). De esta manera se asegura la participación equitativa de todos los socios de dicha cooperativa por el contrario de los modelos de comunidades propietarias que basan la participación en función de los metros de propiedad.

saluus y el cohousingLa participación bajo estos modelos está asegurada y no es posible anular dicha participación, aunque sí que se establece la posibilidad de ceder la votación a otro miembro, lo que equivale a dar tu voto a otro propietario, pero en este caso con la seguridad de que tu voto representado valdrá lo mismo que el voto de los demás.

Cohousing como alternativa a residencias

Este modelo de gestión y convivencia es cada vez más demandado por personas mayores. Personas que, por sus circunstancia, tienen unas necesidades especiales que no se pueden costear de manera privada o exclusiva, y para quienes casi la única alternativa es una residencia, donde se les aseguran unos servicios mínimos profesionales sanitarios gracias a que conviven muchas personas con necesidades similares en el mismo lugar.

Pues bien, este es el principio en el que se basa el cohousing, en poner en el mismo lugar geográfico a personas con características similares, lo que propicia que se pueda acceder a servicios de carácter privado que se disfrutan de manera comunitaria. Es decir, en lugar de que una persona tenga que contratar a una persona para atención en su domicilio, con estos sistemas de convivencia se permite contratar a una persona para ofrecer estos servicios a varios vecinos, permitiendo obtener un mejor precio por hora lo que a su vez hace que sea más económico disfrutar de estos servicios.

Zonas comunes del cohousing.

Además, este tipo de alternativas de convivencia permiten, por un lado acceder a zonas comunes para todos los residentes en lugares donde más les interesa, que es en su entorno de residencia; pero a su vez, estos sistemas permiten diseñar estos espacios de manera a medida, ya que se encarga la propia cooperativa de ello, que en definitiva significa que son los vecinos quienes diseñan sus espacios comunes en función de sus necesidades: zonas verdes, bancos para descansar, espacios de uso común, diseño de actividades…

Como podemos observar son muchas las ventajas relacionadas con este tipo de actividad, y gracias a la participación de entidades públicas, se hace bastante asequible poder acceder a estas formas de convivencia, aunque aún queda mucho por avanzar en esta materia ya que no se trata de una actividad muy generalizada. A continuación os vamos contar la experiencia de un espacio que lleva varios años funcionando de esta manera: La Muralleta.

Experiencia cohousing en España

cohousing la MuralletaLa Muralleta es un colectivo de personas maduras que se constituye en forma de cooperativa con la idea de desarrollar lo que ellos denominan un “proyecto auto gestionado y a nuestra medida”.

El espacio de La Muralleta está formado por 16 casas y varios espacios comunes, y tienen proyectado además un segundo proyecto para la construcción de otras 6 casas más. Las viviendas son de dos habitaciones, salón, cocina, baño y terraza. Cuentan también con espacios comunes para disfrutar de la convivencia: comedor, cocina y salas polivalentes para desarrollar actividades intelectuales y lúdicas adecuadas a su edad. Disponemos de espacios exteriores, con zonas de huertos y jardines comunitarios e individuales, para cubrir las necesidades de los socios.

En definitiva, “estamos creando espacios adecuados para disfrutar la madurez: UNA CASA PARA TODA LA VIDA, en un complejo residencial comunitario, que nos da calidad de vida a un precio razonable”.

Este proyecto no ha sido sencillo ponerlo en marcha, y aunque la cooperativa estaba constituida ya en 2001, hasta 2008 no se iniciaron las obras y hasta el 2012 no se terminaron de construir las viviendas, por lo que se trata de un proyecto muy joven todavía, aunque no por ello carece de estabilidad, ya que estas experiencias están muy afianzadas ya en otros países.

1 comment

  1. El concepto de cohousing es ideal teniendo en cuenta los cambios que se están dando en el envejecimiento poblacional. Sin embargo es algo que crece a bajo ritmo en España debido a la lentitud administrativa (como bien reflejas en tu artículo) que hace necesaria que la planificación sobre como querríamos vivir nuestro madurez se tenga que decidir con mucha antelación, lo que no hacemos por norma general.

    Creo que culturalmente aun seguimos pensando que la jubilación se limita a pensar en un plan económico de pensiones y no nos preocupamos en cómo nos gustaría vivir esa etapa de nuestra vida, lo que es igual o más importante todavía. En la mayoría de los casos, cuando llega el día siguiente a haber abandonado el puesto de trabajo y nos encontramos en casa dispuestos a empezar esta nueva etapa vital ya no hay tiempo de respuesta adecuado y las dificultades del momento (salud, economía, situación familiar)suelen hacer más difícil el optar por opciones como el cohousing. Además de tratarse de una alternativa cara que no se ve favorecida por la situación de las pensiones en estos momentos.

    De todas formas, es muy interesante que surjan nuevas formas de vivir el envejecimiento para que cada individuo pueda optar por la que más le convenga.

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