De mayor quiero ser voluntario

DE MAYOR QUIERO SER VOLUNTARIO   Es encomiable la labor que realiza el voluntariado social. En España, miles de personas dedican parte de su tiempo libre para AYUDAR, de manera altruista, a los colectivos más vulnerables. Las tareas son varias, a saber: acompañamiento en domicilios, acompañamiento a médicos y otras gestiones, reparto de alimentos, reparto […]

DE MAYOR QUIERO SER VOLUNTARIO

 

Es encomiable la labor que realiza el voluntariado social. En España, miles de personas dedican parte de su tiempo libre para AYUDAR, de manera altruista, a los colectivos más vulnerables. Las tareas son varias, a saber: acompañamiento en domicilios, acompañamiento a médicos y otras gestiones, reparto de alimentos, reparto de kit de aseos y mantas, asesoramiento, etc.

El voluntario es una persona digna de admiración porque no espera nada a cambio, ni siquiera el reconocimiento público.  Su trabajo lo hace de manera anónima y además gratis.

Hoy quiero contaros la historia de un voluntario real, perteneciente a una ONG de carácter internacional. Se llama Higinio y tiene 68 años.

“Después de haber trabajado más de 20 años en Barcelona, Higinio regresó a su tierra como tantos tras la jubilación. Una vez allí comprobó que le faltaba algo, se sentía fuerte, sano, con ganas de trabajar.  Sus hijos le recomendaron un huerto, para estar activo. ¿Un huerto? –pensaba el- ¿y qué se yo de huertos?, yo toda mi vida he sido contable. Tal vez no me falta nada, tal vez es que me sobra algo (….). Sí, me sobra tiempo.

Así, que, sin saber muy bien cómo se hizo voluntario de una ONG. Se comprometió con un programa de orientación laboral y los martes y jueves ayuda a un grupo de personas en búsqueda de empleo a realizar curriculum, visitar empresas y comunicar las ofertas de trabajo que se publican en internet. Además colabora en la venta de papeletas, para recaudar fondos y ver si se pueden hacer algunas compras.

Hace una semana telefoneó a un joven albañil que se encontraba en paro, para avisarle de una oferta de trabajo temporal. No hay mucho que ofrecer, las cosas están como están. Ricardo (que así se llama el joven), se lo agradeció enormemente.

 -¡Tengo trabajo!, ¡Por fin, por unos meses, tengo trabajo!

Higinio, después, regresó a casa. Satisfecho y con la sensación de haber cumplido una misión le dijo a sus hijos: -¿Veis?, lo encontré. Ya sé lo que me faltaba.

Mientras contaba lo sucedido, descubrí qué era aquello que Higinio no sabía definir. Era la FELICIDAD que da el hacer algo por los demás.”

Por eso, cuando me planteo mi vida de mayor y me preguntan qué quiero ser, lo tengo muy claro……. DE MAYOR QUIERO SER VOLUNTARIO

 

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