Cohousing. Casas para envejecer con los amigos

CASAS PARA ENVEJECER CON LOS AMIGOS   Una de las cosas positivas que tiene el hecho de cumplir años es la libertad. Sí; este estado en el que tenemos la capacidad de elegir aquello que queremos. Lo que deseamos hacer, comer o en qué deseamos invertir el tiempo…. El hecho de no estar sujetos a […]

CASAS PARA ENVEJECER CON LOS AMIGOS

 

Una de las cosas positivas que tiene el hecho de cumplir años es la libertad. Sí; este estado en el que tenemos la capacidad de elegir aquello que queremos. Lo que deseamos hacer, comer o en qué deseamos invertir el tiempo….

El hecho de no estar sujetos a un horario laboral o no tener que atender a la crianza de los hijos nos da la libertad que durante tantos años hemos ansiado. En esta situación siempre hay quien replique que debe de cuidar de sus nietos. Pero, ¿acaso eso no es una elección también?

Elegir, además de hacernos libres nos permite acercarnos a la felicidad. Es decir, si yo elijo aquello que quiero o deseo, me acerca más a mi felicidad, pues se acerca más a mis objetivos o cubre en mayor parte mis necesidades.

¿Te imaginas poder envejecer con la posibilidad de hacerlo con los amigos más queridos?  El sueño de la juventud ahora es posible, pero en la adultez. Desde hace unos años en España y en Estados Unidos, entre otros países, ha surgido un nuevo sistema de casas colaborativas conocidas como Co-housing.

Este nuevo estilo de vida, para muchos un sueño hecho realidad, es la creación de un pueblo o comunidad formada por viviendas individuales pero donde las personas comparten servicios comunes, actividades sociales y recreativas, comedores y, fundamentalmente, disfrutan de la vida con amigos o con las personas elegidas.

Muchas personas lo ven como “un traje hecho a medida”, pues permite disfrutar de la intimidad de un hogar y además evitar la soledad o aislamiento mediante los espacios comunes. Aunque ya se conocen casos de personas jóvenes, este modelo surge como consecuencia del crecimiento de la expectativa de vida y, además, ante el elevado índice de personas mayores que viven solas.

La aproximación al Cohousing, o convivienda, que hemos puesto en marcha en España, parte del modelo nórdico. Es decir, una comunidad de individuos que, bajo una fórmula cooperativa, convive en un conjunto residencial. ¿Sencillo? Quizás no tanto. Veamos en que se distingue de otras soluciones, como las Comunidades de Propietarios o las Cooperativas de Viviendas al uso que conocemos en España.

La Comunidad de Propietarios: Los propietarios venden, compran, alquilan o hipotecan la vivienda sin el deterioro de las zonas y servicios comunes que hay que financiar y sobre los que hay que tomar decisiones. Este concepto más clásico de propiedad privada desaparece en el Cohousing, donde el propietario del inmueble es la propia cooperativa, que cede el uso de esos elementos individuales a los socios de la cooperativa.

Las Cooperativas de Viviendas, en España, se han orientado en la inmensa mayoría de los casos hacia la promoción de las mismas, al igual que otras fórmulas como las Comunidades de Bienes. Todas ellas, una vez han construido las viviendas o locales se los adjudican a los socios, constituyendo finalmente una Comunidad de Propietarios.

Entonces, ¿Cómo funciona un Cohousing?

Si la definición es complicada, entrar en el detalle del funcionamiento de un Cohousing eleva la dificultad. Estos son los puntos clave que debes conocer:

  1. La propietaria del inmueble es la Cooperativa: Como ya he dicho, los socios, que no son propietarios de los inmuebles, reciben la cesión del uso de estos de la cooperativa, pagando una cantidad en concepto de entrada a la cooperativa, que recuperarán cuando salgan de la misma. Además, se debe de abonar el alquiler mensual que incluye la contribución en los gastos generales.
  2. La Cooperativa funciona bajo un régimen de autogestión, democrático: Por lo tanto, los derechos de voto son personales, y la implicación es absolutamente necesaria. Esto marca la diferencia frente al modelo de cuotas por superficie de las Comunidades de Propietarios y la baja implicación en la gestión de los comuneros.
  3. El derecho de uso no puede ser embargado: pero si puede ser transmitido conforme a las reglas que haya fijado la Cooperativa. Esto suele conllevar unas listas de reserva de aspirantes, una aprobación de los mismos, una autorregulación de los precios de transmisión, etc.. Una vez traspasado el derecho, el dinero del nuevo socio no va al viejo, sino que, en primer lugar, va a la Cooperativa, y luego ésta le da curso una vez compruebe que está al día el socio saliente y que todo el proceso es correcto.
  4. El apoyo por parte de las Administraciones Públicas: se hace indispensable para el éxito de este modelo de convivencia: suelo, subvenciones, financiación, apoyo técnico, etc…

Actualmente existen empresas especializadas en la construcción de viviendas cohousing, capaces de tener en cuenta no solo la vivienda corporativa y las necesidades arquitectónicas de los mayores, sino que llevan tienen en cuenta la bioética y energías renovables. Todo ello con la finalidad de hacer viviendas accesibles y sostenibles.

Y ahora, ¿Estás dispuesto a envejecer en compañía de tus amigos?

 

2 comments

  1. Ma.Cristina Vera Macias

    Me parece execelente.me gustaria conocer coste de ingreso

  2. clemence

    A mi me parece algo tubió , y esto que conozco muy bien el tema de cooperativa, para un objecto muy diferente… pero esto que pagas para entrar en la cooperativa, pagas un alquiler, y al final nada es tuyo… no sé, me gustaría saber algo màs

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