Sabemos de la preocupación de la ONU y las ciudades amigables  por el envejecimiento de la población desde hace mucho tiempo. Ya en 1982 la Asamblea General de la ONU convocó la primera Asamblea Mundial sobre  envejecimiento, que tuvo lugar en Viena. De allí surgió el Plan de Acción Internacional sobre el envejecimiento, como el primer instrumento internacional sobre el envejecimiento, el pensamiento rector y la formulación de políticas y programas sobre el envejecimiento. En 1991 la Asamblea General adoptó los principios de las Naciones Unidas en favor de las personas de edad. Y el año 1999 fue proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas Año Internacional de las personas de edad.

La ONU y las ciudades amigables

El desarrollo de ciudades amigables con las personas mayores  estaba dentro de los principios en favor de las personas de edad adoptados por la asamblea General de las Naciones Unidas en 1991. Estos principios enumeraban 18 derechos de las personas mayores que tenían que ver con la independencia, la participación social, la atención, la realización personal y la dignidad. El desarrollo de ciudades amigables quedaba dentro del derecho a su independencia, pues las personas de edad tienen derecho a tener la posibilidad de vivir en entornos seguros y adaptables a sus preferencias personales y a sus capacidades en continuo cambio.

La ONU y El envejecimiento de la población

En 2002 se celebró en Madrid la 2ª Asamblea Mundial sobre Envejecimiento, y de aquí surgió el Plan de Acción Internacional de Madrid sobre Envejecimiento. Entre sus orientaciones prioritarias se encontraba la creación de entornos propicios y favorables para con las personas mayores. Con esto se refería a que  «Sean cuales fueren las circunstancias en que se encuentren las personas de edad, todas ellas tienen derecho a vivir en un entorno que realce sus capacidades». Dicho plan, dejaba claro la necesidad de  «adoptar políticas que habiliten a las personas de edad y respalden sus aportaciones a la sociedad.

La creación de una red de ciudades amigables con los mayores responde a la necesidad de los gobiernos de adoptar políticas que fortalezcan el desarrollo y la independencia durante toda la vida. Pues son ellos los encargados de formular y aplicar políticas que promuevan entornos propicios para los mayores, y al mismo tiempo que hagan participar a la sociedad civil y a las propias personas de edad.

Suscríbete

Y recibes promociones y novedades

Acepto las condiciones legales