¡Hacer turismo en familia es un buen plan!

 |  Maria Barco Alvarez

Cuando llegan las deseadas vacaciones o un día festivo, los mayores estamos deseando invertir el tiempo libre en descansar y relajarnos, pero los más pequeños no tienen los mismos planes. Demandan más atención, más juegos, más televisión, más videojuegos y más salidas al parque o a la calle. No obstante, viajar en familia es una excelente oportunidad para estrechar lazos y disfrutar con hijos y nietos y disfrutar de aventuras inolvidables. Para compaginar momentos de tranquilidad y diversión, os indicamos algunas actividades para practicar en familia, que además de ser saludables, ofrecen experiencias de aprendizaje para todos, mayores y pequeños. Paseo por la naturaleza. El aire libre y andar ayuda a relajarnos y activarnos. Caminar por el campo es muy beneficioso para nuestro cuerpo y nuestra mente, pues los niños pueden descubrir plantas, animales y espacios que desconocen Rutas ecuestres. Si os gustan los animales, montar a caballo puede ser una buena terapia. Los niños aprenden a cuidar y a respetar los animales al tiempo que hacen ejercicio, mejoran sus cualidades motoras y sus reflejos. También mejora la autoconfianza, el sentido de la responsabilidad y se relajan. En la mayoría de ciudades hay centros que organizan rutas a caballo para todos los públicos. Parques multiaventura. Tirolinas, lianas, rocódromos, barcas y mucho más. Los parques temáticos han evolucionado y ahora ofrecen actividades en entornos naturales para soltar adrenalina de una forma segura y divertida. Estos recreativos no son solo una forma de hacer deporte sino que además, estimulan el espíritu aventurero y ayudan a vencer miedos a las alturas, al agua. Casas rurales con granjas. El turismo rural no solo es para mayores, los niños también pueden disfrutar mucho de actividades al aire libre y con animales. Muchas casas rurales han adaptado su oferta para familias y ofrecen rutas a caballo o senderismo, pesca, canoa, cuidado de huertos y de granjas (recoger los huevos, esquilar ovejas o dar de comer a los animales). Deporte al aire libre. Un partido de fútbol entre amigos, unas canastas de baloncesto, un paseo en bicicleta o con los patines por el parque, esquiar si es temporada o un baño en la playa o el río si hace calor. Pescar. La pesca es uno de los deportes más relajantes que existen y mientras disfrutáis de la tranquilidad de un lago, un río o el mar, los niños aprenden a tener paciencia. Para realizar esta actividad en familia, los mayores no deben acabar perdiendo los nervios y es recomendable designar tareas a los pequeños para que se sientan útiles y responsables. Huerto urbano. La jardinería o el cultivo de un huerto son actividades que favorecen la concentración de los niños y su capacidad de observación. Estas actividades pueden ser alternativas saludables para hacer en familia en casa, con un huerto en la terraza, o en la ciudad, muchas ya ofrecen la posibilidad de alquilar un huerto urbano. Actividades solidarias. Enseñar valores también es salud. Cuidar de los mayores, respetar y comprender las necesidades de las personas con discapacidad, apoyar y ayudar a personas enfermas o con bajos recursos, son actividades de las que se obtienen gratos beneficios emocionales y psicológicos. Apúntate en familia a una carrera solidaria o participad como voluntarios en una ONG. Cursos para mayores y niños. Si buscas planes en familia en la ciudad puedes aprovechar para enseñarles a tus nietos la importancia de una alimentación sana. Apuntaros a un curso de comida saludable, enseñándoles a cocinar es una forma de que aprendan a comer mejor. Y si no les gusta la cocina quizás un curso de robótica, para conocer la tecnología de forma lúdica y divertida. Ruta por museos. Visitar un parque botánico, un museo de ciencias, uno arqueológico o un acuario son opciones instructivas para pasar un día en familia. También museos de arte y pintura ofrecen numerosos talleres y actividades para niños. Picnic. En la ciudad, en el campo o en la playa no hay cosa que más le guste a un niño que comer con las manos, sin cubiertos, sin platos y sin sentarse a la mesa. Disfrutar de un día soleado con una merienda o almuerzo saludable sobre la hierba, es un buen remedio contra el estrés y las preocupaciones diarias, tanto para ti como para tus hijo y nietos. Juegos en casa. Si el tiempo no acompaña y la lluvia estropea vuestros planes, podéis disfrutar de un día en familia en casa. Aprovecha para que los niños ordenen sus juguetes; enséñales a cocinar, a montar un mueble o una maqueta o divertiros con algún juego didáctico, los de preguntas y formar palabras son los más educativos.  

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